Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Últimos temas
» Instrucciones a mis hijos (por: Magdalena Sánchez Blesa)
por Gwendoline Welden Dom Ene 14, 2018 5:11 pm

» Comentarios sobre libro "Conócete a ti mismo" de Sawedal
por videlalu Lun Sep 05, 2016 9:41 am

» ¿Qué podemos hacer ante el terrorismo y sus consecuencias?
por Gwendoline Welden Lun Nov 16, 2015 2:23 pm

» Buen viaje, Don Sapo
por Kawabatake_Sanyuro Miér Sep 23, 2015 12:57 pm

» Pregunta abierta. (Sólo para despiertos)
por Kawabatake_Sanyuro Miér Sep 23, 2015 12:41 pm

» ¿Es tu primer visita a este sitio? Información útil para ti
por Gwendoline Welden Lun Jul 13, 2015 4:18 am

» Eutanasia Cacotanasia Ortotanasia y Distanasia
por Don Sapo Dom Mayo 03, 2015 10:45 pm

» El caballero verde -versión abreviada-
por Sawedal Vie Feb 27, 2015 3:12 pm

» ¿Has leído el libro "El Principito" de Saint Exupery?
por Don Sapo Sáb Oct 25, 2014 2:47 pm

» Breve monólogo reflexivo sobre el idioma de la ingle
por Sawedal Miér Oct 22, 2014 6:57 pm

» Película Man from earth (2007)
por Lighthunter Miér Mar 19, 2014 12:19 pm

» Dos sílabas (adivinanza)
por littlelulupis Dom Mar 09, 2014 2:25 am

» Pelicula La bicicleta verde Wadjda (2012)
por Don Sapo Vie Ene 31, 2014 6:41 pm

» La necesidad instintiva de los jóvenes de llamar la atención y destacar
por Don Sapo Miér Ene 29, 2014 3:18 pm

» Película "Final Cut: Hölgyeim és uraim" (2012)
por Don Sapo Sáb Ene 25, 2014 5:10 pm

» Sobre el uso de peyote o sustancias para elevación o práctica espiritual
por Don Sapo Jue Ene 16, 2014 2:23 pm

» 2013 el año más revolucionario y escandaloso de las últimas décadas
por Lighthunter Jue Ene 02, 2014 6:56 pm

» No temas equivocarte sino a ser imprudente y no aprender de tus errores
por Don Sapo Lun Dic 02, 2013 3:09 pm

» ¿Qué haría el rey Arturo como normas de caballería para la época actual?
por Don Sapo Jue Nov 28, 2013 3:16 pm

» ¿Cómo verificar la calidad de un microondas?
por lilylara Miér Jul 10, 2013 4:38 am

» Desde el desaliento
por Lighthunter Vie Jul 05, 2013 7:05 pm

» Lo que implica el caso de marginar a Evo Morales por Snowden
por Don Sapo Jue Jul 04, 2013 5:12 pm

» La transformación de las ideologías políticas
por jasmine12 Miér Jul 03, 2013 6:41 am

» ¿Qué es una verdad? .. ¿Acaso mi necesidad de construir en paralelo?
por Luis Rojas Vie Mayo 31, 2013 5:16 am

» Palabras para analizar y reflexionar en sus significados y connotaciones
por Yomemiconmigo Miér Mayo 29, 2013 8:07 pm

Para mensajes breves
VISITANTES
Hora Actual
RelojesWeb para Pisos!
Recomiéndanos con tus amistades
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com
Seguidores
Agregar a Favoritos
Agregar a favoritos
¿Quién está en línea?
En total hay 16 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 16 Invitados :: 1 Motor de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 429 el Miér Ago 17, 2011 12:30 am.

La camisa - Hans Christian Andersen

Ir abajo

La camisa - Hans Christian Andersen

Mensaje  pepe2982 el Dom Mayo 10, 2009 9:37 am



Había una vez un joven que no sabía adaptarse a su existencia. Se sentía infeliz por la suerte que el destino le había designado, y pensó pedir consejo a un sabio.

— La felicidad es algo difícil de encontrar en el mundo, suspiró el viejo cabeceando. Pero todavía existe un medio. Basta que logres encontrar la camisa de un hombre feliz, y te la pongas.

Lleno de esperanza, el joven agradeció al anciano su consejo y se fue en busca del talismán.

Llega al palacio de un Rey. Logró cautivar la simpatía de un servidor y obtener de él una camisa perteneciente al soberano. Enseguida se la puso, persuadido de haber alcanzado la felicidad. Pero no fue así. Seguía sintiéndose deprimido y descontento.

Y no tardó en comprender el motivo de tal fracaso: el rey estaba muy lejos de ser feliz. Entre los quehaceres de estado y líos diplomáticos, el pobre no tenía un momento de paz. Su camisa no podía ser el talismán aconsejado.

Por lo tanto, el joven abandonó la Corte y emprendió viaje. Llegó a la morada de un famoso filósofo que tenía fama de ser el Sabio de los Sabios.

El joven se hizo su discípulo, y esto le permitió meter las manos en una de sus camisas. Inmediatamente se la puso, pero sin advertir ningún género de felicidad. Perplejo, confesó todo al filósofo, quien le dijo:

— En verdad, hijo mío, la mía no puede ser la camisa buscada por ti. Yo he alcanzado la suprema sabiduría, y precisamente por esto sé que no puedo ser feliz. Esta es la enseñanza que he extraído de todos los libros que he leído.

El joven le restituyó la camisa y se puso en camino. Llegó a la casa de un célebre pintor que todo el mundo admiraba.

Con la excusa de querer adquirir un cuadro, se hizo presentar, y junto con el cuadro pide al pintor que le venda también una camisa suya. Se la puso esa misma tarde, pero no por esto se sintió confortado. Y poco a poco aprendió el motivo: el arte había donado al pintor la gloria, pero no la felicidad; su fama le había creado toda suerte de envidias e intrigas.

El joven se quitó de encima también aquella camisa y prosiguió su camino. Llegó a un suntuoso palacio, morada de un comerciante muy rico.

Todas las semanas distribuía a los pobres monedas de oro, así como objetos y trajes usados; por esto no le fue difícil al joven obtener una camisa suya. Pero enseguida se dio cuenta de que también ésta no le producía ningún efecto benéfico. La vida del pobre comerciante no era de envidiar.

Ya desilusionado y desesperanzado de poder encontrar el talismán codiciado, el joven reemprende el camino de retorno.

Pasando cerca de un campo, le llega el eco de una suave canción. Era un campesino que cantaba, a todo pulmón, mientras con el arado surcaba la tierra.

— ¡He aquí un hombre que ciertamente posee la felicidad! Pensó el joven.

Y acercándose a él, le dijo:

— Buen hombre, dime si eres feliz.

— ¿Y por qué no debería serlo?, responde el otro.

— Pero, ¿no deseas nada?

— No, propiamente nada

— ¿No cambiarías tu suerte con la de un rey?

— ¡Ni en sueños!

— Y bien, ¿quisieras venderme tu camisa?

El campesino estalló en una sonora carcajada, y mostrando el pecho y las espaldas desnudas al sol, respondió:

— ¿Mi camisa? ¡Pero si yo no tengo camisa!

Hans Christian Andersen
Hans Christian Andersen (2 de abril de 1805 - 4 de agosto de 1875), escritor y poeta danés, famoso por sus cuentos para niños, entre ellos «El patito feo» o «La sirenita».


Fuente: http://blogs.diariovasco.com/index.php/cuentameuncuento?cat=1381

_________________



Invitado Si te gustó el post, necesito tu opinión
avatar
pepe2982
Admin
Admin


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.