Buscar
Últimos temas
» Carta desde la cárcel de Birmingham (de Martin Luther King)por Don Sapo Jue Mayo 17, 2012 7:12 pm
» El test de Rorschach (¿Qué ves en estas imágenes?)
por romimi Mar Mayo 15, 2012 3:09 am
» La humanidad está dando un gran paso evolutivo
por Don Sapo Vie Mayo 11, 2012 1:17 pm
» Entre pensar demasiado y simplemente vivir
por Carlos Miér Mayo 09, 2012 5:12 pm
» Receta p/postres de leche estilo flan, sabor chocolate o vainilla (chuño)
por Don Sapo Mar Mayo 08, 2012 3:41 pm
» A un año del movimiento de indignados 15M
por Don Sapo Lun Mayo 07, 2012 4:52 pm
» Comentarios sobre "Libro de la verdad" de Santiago Latorre
por Don Sapo Vie Mayo 04, 2012 10:21 am
» El paradigma de la crisis económica mundial y sus claves
por Don Sapo Miér Mayo 02, 2012 3:13 pm
» XV Festival de la papa amarilla y connotaciones sobre importancia de las papas
por Don Sapo Lun Abr 30, 2012 12:06 pm
» Carta para una persona influyente
por Don Sapo Dom Abr 29, 2012 2:37 pm
» ¿Se puede predicar y hasta exigir amor sin practicarlo?
por Don Sapo Sáb Abr 28, 2012 1:56 pm
» El dilema del periodismo profesional
por Don Sapo Jue Abr 26, 2012 5:09 pm
» ¡Cuidado dónde caminas o pones los pies!
por Don Sapo Miér Abr 25, 2012 6:45 pm
» Comentarios sobre El Libro de los Espíritus de Allan Kardec
por Don Sapo Vie Abr 13, 2012 6:52 pm
» Frases de León Tolstoi
por japonesa Vie Abr 13, 2012 1:48 pm
» La pandemia que está haciendo estragos en la humanidad
por Don Sapo Jue Abr 12, 2012 2:11 pm
» Los errores más comunes en películas
por Don Sapo Mar Abr 10, 2012 6:58 pm
» El virus Flashback afectó a más de 600.000 Mac (abril 2012)
por Don Sapo Mar Abr 10, 2012 4:42 pm
» El predicador de la ametralladora; Kony 2012 y los intereses políticos y religiosos
por Don Sapo Mar Abr 10, 2012 12:45 am
» Lo que implica el Caso Boudou (vicepresidente de Argentina)
por Don Sapo Lun Abr 09, 2012 4:35 pm
» Otro Virus troyano: WETOXY (Abril 2012)
por Don Sapo Lun Abr 09, 2012 12:55 pm
» El temporal del 4-4-12 en Buenos Aires evidenció mucho
por Don Sapo Dom Abr 08, 2012 5:58 pm
» La fuente de las mujeres, una peli diferente
por Don Sapo Dom Abr 08, 2012 12:27 pm
» Si así nos informan... (errores de diarios como Clarin; El País y otros)
por Don Sapo Sáb Abr 07, 2012 12:15 pm
» ¿Es tu primer visita a este sitio? Información útil para ti
por Don Sapo Vie Abr 06, 2012 2:12 pm
Se admiten visitantes (mensajes breves)
VISITANTES
Encuesta
Seguidores
¿Quién está en línea?
En total hay 76 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 76 Invitados :: 2 Motores de búsquedaNinguno
La mayor cantidad de usuarios en línea fue 429 el Miér Ago 17, 2011 12:30 am.
Lo importante es competir, ganar o perder es relativo
Página 1 de 1. • Compartir •
Lo importante es competir, ganar o perder es relativo
¿Alguna vez te has preguntado de qué sirve competir? Y ¿por qué nos resulta tan desagradable perder?
Sin embargo, los seres humanos, especialmente los varones, tenemos un “algo” que nos vive impulsando a competir, a “superar a” o “ser mejor que” aunque nadie nos desafíe y ni siquiera se entere ¿Por qué?
Muchas veces he notado que es casi un impulso instintivo proponerse vencer en algo. Casi como para poder tener la satisfacción íntima de “lo logré”.
De ser posible, también poder comentarlo con otros para tener legítimo motivo de satisfacción de que “en algo” hemos obtenido logros difíciles para otros.
Recuerdo una publicidad donde un muchacho caminaba rápido y otro, que iba en la misma dirección a paso rápido pero dentro de lo normal, al ver que estaba por ser adelantado por el primero, apuró a su propio paso como si fuera una carrera espontánea de caminar rápido y sólo porque al segundo no le agradó NADA sentir que otro estaba caminando más de prisa.
Sólo intercambiaron miradas de soslayo (de reojo), como para sopesar la situación. No hubo palabras ni gestos. ¡PERO SUCEDE en la vida real y con más frecuencia de la que se imaginan! (Lo he vivido y suelo estar atento a notar detalles como éste. ¡Ni hablar de cuando conducen autos y se miran de soslayo en un alto de semáforo!).
Sé que es una actitud de lo más estúpida en apariencia y, para muchos, tan inexplicable como incomprensible. ¿qué tiene que ver el orgullo con el hecho de que alguien camine algo más rápido que uno por la vereda en un día cualquiera?
¿Por qué “competimos” aún sin que haya una propuesta en tal sentido y en cosas que pueden resultar tontas?
La conclusión a la que llegué, es que necesitamos sentir satisfacción íntima de que “somos mejores” en algo. Ya sé que muchos diràn “obvio” pero ¿cuántos se han preguntado más? más allá de las obviedades y hallado respuestas a más preguntas como ¿Por qué tal “necesidad”?
¿Autoestima y orgullo idiota? Sobre todo cuando notamos que ¿otro camina más rápido y no queremos que nos sobrepase? Que sin ninguna necesidad nos sentimos “desafiados” (puesto a prueba nuestro orgullo o amor propio) y nos apuramos innecesariamente.
Sobre todo ¿Cuál es el sentido de tales impulsos?
La respuesta es “espíritu deportivo”.
¿Qué tiene que ver el deporte?
Piensa y analiza lo siguiente:
¿Para qué nacemos y vivimos los seres humanos? Para mejorarnos en algún o varios aspectos. Para obtener logros a lo largo de la vida, que es lo que, en definitiva, más nos importa y enorgullece al llegar a viejos: Lo que hemos logrado.
Las únicas personas que no temen morir, son aquellas que están satisfechas consigo mismas por lo que han logrado en vida o, al menos, saber que lo han intentado al máximo, poniendo sus mayores esfuerzos en objetivos buenos, positivos, de los cuales no se arrepienten como por haber desperdiciado la vida. Las excepciones a esto, son los extremos opuestos que perdieron el interés por la vida y quisieran suicidarse porque sienten y están convencidos que no tienen forma de poder lograr objetivos interesantes y satisfactorios en sus vidas.
Esto ES ASÍ porque el espíritu SABE a qué debiéramos dedicar los mayores esfuerzos en nuestras vidas. Lo transmite a nuestro ego, cuya sede está en el inconsciente, y por eso nos impele a “superar” a nosotros mismos más que a otros.
Por esta razón es que el verdadero “espíritu deportivo” tiene por objetivo el “medirse”, compararse con, para evaluar cuánto hemos progresado o rendido nosotros mismos. El/los competidores, sólo son “puntos de referencia” para poder tener una idea de hasta qué punto mejoramos (o no) en alguna capacidad que ponemos a prueba en la “competencia”.
Por eso la frase “lo importante es competir”. Porque no se trata de ganar por ganar o ser siempre el mejor. Se trata, reitero, de intentar corroborar si hemos mejorado o no, y cuánto.
Siempre habrá personas o equipos que nos puedan vencer por la razón que fuere. El tema es ¿Mejoré mi promedio de rendimiento?
Pero como el ego es igual que un animal y no razona más que rudimentariamente, interpreta MAL que hay que “ganar” para poder sentirse bien.
Reitero: El ego no es capaz de darse cuenta que lo que importa es “haber mejorado” en el propio rendimiento que no necesariamente debe implicar ganarle a los campeones.
¿Y qué mejor estímulo para “entrenarse” que participar en competencias? Así, de paso que nos entrenamos o ejercitamos “acompañados”, podemos ir evaluando en los resultados ¿mejoré? ¿cuánto?
Sabiendo esto de antemano ¿qué importa perder en competencias con mejores o con profesionales? ¿La frustración de cuán lejos estamos del nivel que ellos tienen? De ser así ¿Tienes en cuenta que para ellos “es su vida” (uno de sus mayores objetivos, sino el principal) cuando el tuyo quizás sea de tan sólo mejorar tal habilidad nada más?
En conclusión, el competir es una necesidad espiritual mal interpretada por el ego como obligación de ganar “en todo” lo que participe, en lugar de mejorar nosotros el rendimiento. Y lo más importante es poner el mayor esfuerzo personal en auto superarnos a nosotros, a la vez que presentar la mayor dificultad posible al oponente o rival, a fin de que también necesite esforzarse al máximo para superarse a fin de vencernos (si nos es posible). Nada más.
Sin embargo, los seres humanos, especialmente los varones, tenemos un “algo” que nos vive impulsando a competir, a “superar a” o “ser mejor que” aunque nadie nos desafíe y ni siquiera se entere ¿Por qué?
Muchas veces he notado que es casi un impulso instintivo proponerse vencer en algo. Casi como para poder tener la satisfacción íntima de “lo logré”.
De ser posible, también poder comentarlo con otros para tener legítimo motivo de satisfacción de que “en algo” hemos obtenido logros difíciles para otros.
Recuerdo una publicidad donde un muchacho caminaba rápido y otro, que iba en la misma dirección a paso rápido pero dentro de lo normal, al ver que estaba por ser adelantado por el primero, apuró a su propio paso como si fuera una carrera espontánea de caminar rápido y sólo porque al segundo no le agradó NADA sentir que otro estaba caminando más de prisa.
Sólo intercambiaron miradas de soslayo (de reojo), como para sopesar la situación. No hubo palabras ni gestos. ¡PERO SUCEDE en la vida real y con más frecuencia de la que se imaginan! (Lo he vivido y suelo estar atento a notar detalles como éste. ¡Ni hablar de cuando conducen autos y se miran de soslayo en un alto de semáforo!).
Sé que es una actitud de lo más estúpida en apariencia y, para muchos, tan inexplicable como incomprensible. ¿qué tiene que ver el orgullo con el hecho de que alguien camine algo más rápido que uno por la vereda en un día cualquiera?
¿Por qué “competimos” aún sin que haya una propuesta en tal sentido y en cosas que pueden resultar tontas?
La conclusión a la que llegué, es que necesitamos sentir satisfacción íntima de que “somos mejores” en algo. Ya sé que muchos diràn “obvio” pero ¿cuántos se han preguntado más? más allá de las obviedades y hallado respuestas a más preguntas como ¿Por qué tal “necesidad”?
¿Autoestima y orgullo idiota? Sobre todo cuando notamos que ¿otro camina más rápido y no queremos que nos sobrepase? Que sin ninguna necesidad nos sentimos “desafiados” (puesto a prueba nuestro orgullo o amor propio) y nos apuramos innecesariamente.
Sobre todo ¿Cuál es el sentido de tales impulsos?
La respuesta es “espíritu deportivo”.
¿Qué tiene que ver el deporte?
Piensa y analiza lo siguiente:
¿Para qué nacemos y vivimos los seres humanos? Para mejorarnos en algún o varios aspectos. Para obtener logros a lo largo de la vida, que es lo que, en definitiva, más nos importa y enorgullece al llegar a viejos: Lo que hemos logrado.
Las únicas personas que no temen morir, son aquellas que están satisfechas consigo mismas por lo que han logrado en vida o, al menos, saber que lo han intentado al máximo, poniendo sus mayores esfuerzos en objetivos buenos, positivos, de los cuales no se arrepienten como por haber desperdiciado la vida. Las excepciones a esto, son los extremos opuestos que perdieron el interés por la vida y quisieran suicidarse porque sienten y están convencidos que no tienen forma de poder lograr objetivos interesantes y satisfactorios en sus vidas.
Esto ES ASÍ porque el espíritu SABE a qué debiéramos dedicar los mayores esfuerzos en nuestras vidas. Lo transmite a nuestro ego, cuya sede está en el inconsciente, y por eso nos impele a “superar” a nosotros mismos más que a otros.
Por esta razón es que el verdadero “espíritu deportivo” tiene por objetivo el “medirse”, compararse con, para evaluar cuánto hemos progresado o rendido nosotros mismos. El/los competidores, sólo son “puntos de referencia” para poder tener una idea de hasta qué punto mejoramos (o no) en alguna capacidad que ponemos a prueba en la “competencia”.
Por eso la frase “lo importante es competir”. Porque no se trata de ganar por ganar o ser siempre el mejor. Se trata, reitero, de intentar corroborar si hemos mejorado o no, y cuánto.
Siempre habrá personas o equipos que nos puedan vencer por la razón que fuere. El tema es ¿Mejoré mi promedio de rendimiento?
Pero como el ego es igual que un animal y no razona más que rudimentariamente, interpreta MAL que hay que “ganar” para poder sentirse bien.
Reitero: El ego no es capaz de darse cuenta que lo que importa es “haber mejorado” en el propio rendimiento que no necesariamente debe implicar ganarle a los campeones.
¿Y qué mejor estímulo para “entrenarse” que participar en competencias? Así, de paso que nos entrenamos o ejercitamos “acompañados”, podemos ir evaluando en los resultados ¿mejoré? ¿cuánto?
Sabiendo esto de antemano ¿qué importa perder en competencias con mejores o con profesionales? ¿La frustración de cuán lejos estamos del nivel que ellos tienen? De ser así ¿Tienes en cuenta que para ellos “es su vida” (uno de sus mayores objetivos, sino el principal) cuando el tuyo quizás sea de tan sólo mejorar tal habilidad nada más?
En conclusión, el competir es una necesidad espiritual mal interpretada por el ego como obligación de ganar “en todo” lo que participe, en lugar de mejorar nosotros el rendimiento. Y lo más importante es poner el mayor esfuerzo personal en auto superarnos a nosotros, a la vez que presentar la mayor dificultad posible al oponente o rival, a fin de que también necesite esforzarse al máximo para superarse a fin de vencernos (si nos es posible). Nada más.
Página 1 de 1.
Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.





